Vale, esto no es lo que esperaba. Iba a renovar, sí (el tio anterior era muy feo, es una lástima, podría poner ahora una foto mía para parecer guapo si cabe), pero todo ha cambiado (como en laSexta).
Vengo de ir a por el coche, el cual suelta un pequeño pero sospechoso líquido negro por el tubo de escape. Lo bebí para ver si era chocolate, pero estaba errado. Esperemos que no le pase "nada más", y que cerrando los ojos y deseando que todo salga bien se arregle de uno u otro modo mágicamente. 186 eurazos, lo que hace que el balance de mi cuenta se desbalance, y no precisamente hacia el lado más surtido de euros. Pero es igual, soy como un zorro para el dinero, yo también corro rápido (a ver si con un poco de suerte corro más que ellos y los alcanzo).
Me siento totalmente desentrenado con el coche, de hecho me era complicado conducir. Una semana y media y es un caos para mí el volante, cachis. Pero bueno, a lo que vamos:
La coña está en que llego a casa (después de asimilar que el coche tenía algo raro y no era un negro que estaba calentándose con el propio calor del motor y lo pillé con las correas), me dispongo a sacar una foto a el coche, y la saco. La idea era renovar con el coche y tal, poniendo "jo, vaya broma os he gastado y que bueno soy con el photoshop, el coche no tenía nada", pero no lo hice. tenía que buscar las gafas. Hacía tres horas que había llegado a casa y no recuerdo haberlas puesto en ningún sitio. Pues las tenía en el lugar donde todo el mundo las suele guardar, el lugar más seguro y donde primero vas a mirar si no encuentras algo, en el congelador.
Y que nadie pregunte por qué.
domingo, 30 de diciembre de 2007
Adrián, vino y pan
Publicado por AdRIáN en 6:41
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